Maestría

OBJETOS DE BELLEZA

Teñir el cuero a mano es la esencia de Fleming Howland, una técnica ancestral arraigada en la historia de la casa. En la década de 1780, Soloman Howland dejó la zapatería artesanal para dedicarse a pintar sillas, aplicando pigmentos tintóreos, ceras y pulimentos para dar una pátina de cuero luminosa y tridimensional. A diferencia de las técnicas industriales de curtido actuales, el antiguo arte de teñir el cuero a mano realza las señas naturales de una piel de anilina plena de calidad excepcional.

Teñido a mano de acabado natural en un sofá Chesterfield de Fleming Howland

Son las imperfecciones las que nos dan alma

Cada piel se masajea delicadamente con tintes especialmente formulados que han evolucionado generación tras generación. Este tratamiento manual aporta una suavidad a la piel imposible de replicar con los métodos habituales de tenería. Pueden requerirse hasta seis capas de tintes, cera y pulido para alcanzar la intensidad adecuada. Algunas zonas de la piel absorberán los colores con distintas intensidades, dictadas por su textura y por sus marcas naturales.

Diseñado para mejorar con el paso del tiempo

Del mismo modo que un pintor aborda un lienzo, el artesano del envejecido aplica los tintes a mano directamente sobre la piel. El resultado es una piel que no solo es increíblemente flexible, sino que también transmite una fragancia natural, cálida y singular. Y, lo mejor de todo, los tintes propician un proceso de envejecimiento natural que mejora el aspecto y el tacto de la piel con el tiempo y el uso.

Colores a medida

Lo que hace que una pieza sea verdaderamente a medida es saber que no se encontrará en ningún otro lugar. Esta idea de atender al individuo y no a las masas es lo que confiere a un mueble su valor real. Ningún otro proceso permite tanta variación en profundidad de color y elección, ya sea una de las gamas cromáticas estándar o un color a medida creado expresamente.

El armazón constituye la arquitectura de cada diseño. Una estructura compuesta por más de mil componentes, cada uno clavado, fijado o atornillado de forma individual. Las uniones se ensamblan con espigas, se encolan y se refuerzan, garantizando la resistencia durante décadas de uso. Según el diseño, se emplea una combinación de sistemas de muelles: muelles en zigzag de acero para el equilibrio, o los característicos muelles «boca de pez» cuando se requiere mayor profundidad. Cada elemento actúa en armonía, generando solidez y proporción refinada.

Alfileres de tapicería Fleming HowlandBotones de tapicería Fleming HowlandFlemingClavos de tapicería Fleming Howland

La fortaleza empieza en el material. Los armazones de Fleming Howland se crean principalmente en haya maciza, apreciada por su densidad y estabilidad. Para los elementos torneados integrados y el detalle decorativo se recurre al sapeli rojizo, que aporta durabilidad y una rica cualidad tonal.

Todas las maderas utilizadas para fabricar las estructuras cuentan con la certificación del Forest Stewardship Council (FSC). Con sede en Alemania, el Forest Stewardship Council es responsable de supervisar la gestión sostenible de los bosques mediante diversas normas y políticas.

Patas de silla antes del tapizado almacenadas en verticalPatas de silla antes del tapizado apiladas en horizontal
“La convicción de que una pieza de calidad genuina vale más que un mar de alternativas fabricadas en serie sigue siendo fundamental para nosotros.”

PAUL FLEMING, SÉPTIMA GENERACIÓN