A veces nos preguntan por fundas sueltas o a medida para nuestros muebles, pero no las recomendamos por varias razones.
Cada pieza está definida por su silueta: la cadencia del capitoné, la curva del brazo, el juego de la luz sobre cuero o terciopelo. Una funda ocultaría estas cualidades, añadiría volumen y desvirtuaría las proporciones que hacen atemporal el diseño. Más allá de la estética, nuestros materiales están pensados para respirar y envejecer con gracia. Una funda puede atrapar humedad y limitar este proceso natural, acortando en última instancia la vida de la tapicería.
Nuestros muebles están concebidos para disfrutarse tal como son. Para su protección, se orienta a los clientes hacia un cuidado y mantenimiento considerados, asegurando que la pieza madure con belleza en el uso.