Todos los muebles de Fleming Howland se han diseñado pensando en la robustez, más que en límites de peso arbitrarios. No existe un límite de peso establecido; en su lugar, cada pieza está diseñada para funcionar de forma fiable bajo las cargas variadas e impredecibles de la vida cotidiana. Los muebles son adecuados tanto para entornos domésticos como para entornos contractuales en general, donde las expectativas en cuanto a durabilidad, estabilidad y rendimiento a largo plazo son considerablemente más elevadas.
Los armazones internos suelen estar fabricados con madera maciza de haya y/o contrachapado multidireccional de madera dura, materiales ampliamente reconocidos por su integridad estructural, su capacidad para distribuir la carga y su resistencia a la fatiga a lo largo del tiempo. Las uniones, los métodos de fijación y los sistemas de tapizado se diseñan para funcionar como un sistema estructural completo, lo que garantiza que los muebles mantengan su capacidad de soporte, su estabilidad y su fiabilidad durante muchos años de uso habitual.