Los muebles de piel en un entorno doméstico normal requieren poca atención y la limpieza solo debe realizarse cuando sea estrictamente necesario. Para un mantenimiento regular, basta con quitar el polvo ocasionalmente con un paño húmedo. No se recomiendan cremas o acondicionadores comerciales, ya que pueden anular la garantía. Los líquidos deben retirarse rápidamente con un paño limpio. El sudor o la transpiración pueden dañar la piel, provocando la pérdida de color y el agrietamiento.
Todas las pieles naturales son inherentemente permeables. Como material vivo, incluso una vez acabado, su superficie contiene poros microscópicos que absorberán aceites, cosméticos, productos capilares y cualquier producto químico sintético que entre en contacto con ella. Una vez absorbidas, estas sustancias pueden migrar a través de las capas superficiales y alterar la apariencia de la pátina con el tiempo, creando oscurecimiento, manchas o cambios en el brillo. Por esta razón, aconsejamos evitar el contacto directo entre la piel y cualquier producto no natural, especialmente en los reposacabezas y los reposabrazos, donde la transferencia es más probable.
Proteja siempre sus muebles de la luz solar directa, ya que esto acelerará el proceso natural de decoloración. Nunca coloque muebles de cuero cerca de una fuente de calor, como un radiador. Evite sentarse en los bordes de los cojines o los brazos, ya que esto puede causar un desgaste irregular y la deformación del acolchado y el cuero. Ciertas prendas que destiñen, como la tela vaquera, pueden manchar el cuero de color claro si entran en contacto regularmente.
Pieles Hand-Coloured
Las pieles Hand-Coloured se seleccionan a mano por sus cualidades naturales. Cada piel es diferente. Como los tintes y los acabados penetran en grados distintos según las áreas de la piel, se obtiene un acabado atractivo y variable. Señales como cicatrices, pliegues, picaduras de insectos y vetas aportan belleza natural e individualidad a cada piel. Las zonas de uso, como el asiento y los brazos, tenderán a aclararse. La piel es altamente resistente y duradera y, con el tiempo, se adapta y evoluciona, realzando su atractivo.
Las marcas más sutiles suelen aparecer en las partes más visibles de la pieza, aunque no está garantizado. Las irregularidades de la flor, pequeñas cicatrices, picaduras de insectos, marcas orgánicas y otras huellas naturales de la piel no deben considerarse defectos. Es perfectamente normal que determinadas zonas de la piel, como los pliegues, muestren signos de estiramiento desde el primer momento. Esto evoluciona de forma natural a lo largo de la vida del mueble, creando un aspecto más suave y acogedor, una cualidad inherente del mobiliario de piel de alta calidad.
A lo largo del proceso de coloración manual de la piel, se aplican sucesivas capas de tintes, selladores y pulimentos para envejecer y realzar la pátina singular de cada piel. Como la capa de acabado final se aplica después del tapizado, no es inusual encontrar cierta transferencia residual de color en zonas como bajo los pliegues, en el interior de las perforaciones del capitoné profundo y en otras partes ocultas que no se tocan o utilizan de forma habitual. Al tratarse de una capa al agua, cualquier derrame accidental puede acelerar esta transferencia de color; por ello es importante mantener el mueble seco. Existe, previa solicitud, una capa de acabado de repuesto en forma de pulimento de fácil aplicación.
Ensayos y entorno
Todo el mobiliario se fabrica bajo el sistema de calidad ISO 9001:2008 y cumple las normas británicas y europeas relativas a la piel de tapicería y la normativa de seguridad contra incendios en mobiliario de 1988. Todas las pieles cumplen estrictas normativas y directivas de la UE relativas al uso y presencia de PCP, CFC, Cromo VI y colorantes azoicos durante el proceso de curtido. Todos los componentes y materiales proceden de recursos renovables y, siempre que es posible, son de fabricación británica.
